¿Cuando es la mejor hora para regar tu jardín?

Sigue estas recomendaciones para tener un cesped de campeonato.


  • Un riego profundo ayudará a que el césped sea más resistente a la sequedad, regar lo suficiente para humedecer el suelo debajo de la zona de la raíz es innecesario, dado que el césped no será capaz de acceder a la humedad más allá de sus raíces.
  • Si oxigenas el césped una vez por año puedes aumentar la tasa la absorción del agua.
  • Para controlar si la zona de las raíces está regada adecuadamente, aprieta un puñado formando una bola. Si la bola se siente húmeda y mantiene su forma, entonces el suelo está bien regado. En cambio, si se desmenuza o parece seca o polvorienta, le falta riego; y si puedes escurrir agua de la bola, entonces está regado en exceso.


  1. Riega sólo cuando el césped lo necesite. La conservación del agua no es la única razón para limitar la cantidad que le proporcionas al césped, ya que regarlo demasiado es malo para su salud y puede contribuir al desarrollo de hongos y enfermedades. Algunos tipos de césped requieren más agua que otros y los factores ambientales, como la temperatura, la humedad y el viento, pueden afectar dramáticamente con cuánta frecuencia tienes que regar. Afortunadamente, la forma más precisa para determinar si necesita agua es sencilla: sólo tienes que mirar el césped:

    Cuando el césped necesite agua, tendrá un color gris azulado y las hojas más viejas de la planta comenzarán a rizarse o marchitarse. Las pisadas permanecerán en el césped durante más tiempo del usual, ya que no volverá a su condición anterior. Será momento de regar cuando del 30 al 50 % del césped muestre estos síntomas.

  2. Riega en profundidad para promover el crecimiento de la raíz. El riego poco profundo impulsa la germinación de la hierba mala y provoca que las raíces de las plantas crezcan superficialmente, dejándolas más susceptible a la sequedad y otras enfermedades. En cambio, regar sólo cuando el césped lo necesita, promueve el crecimiento profundo de las raíces, pero sólo si permites que el agua suficiente penetre en la zona de la raíz.

    La forma más precisa de determinar la profundidad de la zona de la raíz es cavando un pequeño agujero y midiendo hasta dónde se encuentran las raíces.

    De forma alternativa, puedes seguir estas aproximaciones generales: si el césped es del tipo azulado, cada riego debe humedecer el suelo de 6 a 8 pulgadas (15 a 20 cm); mientras que para la mayorías de los otros céspedes, el agua debe penetrar entre 8 y 12 pulgadas (20 y 30 cm). Puedes determinar el tiempo de encendido de los rociadores utilizando uno de los siguientes métodos:

  3. Riega a la mañana temprano. Cuando utilizas rociadores, parte del agua se evapora antes de que llegue al suelo. En un día de calor y viento, la cantidad de agua que no llega al césped puede ser considerable. Para reducir la evaporación, riega entre las 4 am y las 9 am cuando el aire aún esté frío y el viento esté calmo.

    Evita regar el césped con agua caliente. Durante los días calurosos, el agua dentro de la manguera puede volverse caliente debido a la energía solar, ¡lo suficientemente caliente para quemar! Es mejor no regar ese día y hacerlo a primera hora de la mañana siguiente. Desplaza la manguera cuando ya no haya sol para vaciar el agua caliente que pueda tener.

  4. Apunta los rociadores para que rieguen el césped. Esta es la parte que necesita humedad, y ¡no la acera o la calle! Algunos pequeños ajustes en los rociadores pueden ahorrar mucha agua. En realidad, no tienes que regar la acera, el patio, la calle, o la entrada del vehículo en absoluto.

  5. Evita regar en exceso. A pesar de tener los rociadores colocados correctamente, muchas personas riegan hasta, o incluso después, que el agua comienza a correr por el césped hacia la calle o la entrada. Esto es un desperdicio de agua y no le hace bien al césped.

    Si el agua comienza a correr por el césped antes de que puedas regarlo profundamente, cierra el grifo durante 15 o 20 minutos para que el suelo absorba el agua y luego continúa regando según sea necesario (rotando el rociador entre un área y otra funcionará de la misma manera).

  6. Permite que la lluvia realice el trabajo por ti.Nada parece más inútil que utilizar los rociadores mientras esté lloviendo. Si tienes un sistema de rociadores con un temporizador, consigue e instala un sensor de lluvia que corte el agua automáticamente cuando llueva. Si es posible, evita regar si se espera que llueva más tarde o al siguiente día. El césped estará bien, incluso si parece que necesita agua.

  7. Consigue un contenedor de lluvia. Utiliza un barril de lluvia para regar los jardines y paisajes. Un barril bien instalado recolecta agua de lluvia de los canalones de tu hogar y proporciona una amplia cantidad de agua para las zonas de jardines y paisajes. Recolectar esta agua de lluvia reduce la cantidad de escorrentía que de lo contrario puede estar recogiendo residuos, aceites, fertilizantes, pesticidas y otros contaminantes que estén en el césped, la acera y en la calle. De esta manera, también se reduce la contaminación en los ríos, los lagos, los arroyos y el océano.

  8. Riega las áreas problemáticas a mano. Muchos céspedes tienen una o dos áreas que requieren más agua que el resto. Una ladera orientada hacia el sur (o en el hemisferio sur, una ladera orientada hacia el norte), o un área sin sombras, por lo contrario, un césped sombroso son dos ejemplos comunes de estas “áreas problemáticas”. Si riegas todo el césped cada vez que necesitas regar esas áreas calurosas, probablemente tendrás un exceso de agua en todo el terreno, menos en esos espacios. Por lo tanto, riega a mano o utiliza un rociador aparte que no esté conectado al resto del sistema de irrigación.

Fuente: http://es.wikihow.com/


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